
¿Quíen es?
Giselle Monzón, diseñadora gráfica e ilustradora cubana nacida en 1979 en Santa Clara, ha forjado una destacada carrera en el diseño de comunicación visual. Descubrió la disciplina en el último año de su educación preuniversitaria, enamorándose al instante. Se graduó en Diseño de Comunicación Visual en el Instituto Superior de Diseño de La Habana en 2002.
Tras graduarse, Monzón se sumergió en la enseñanza, enfrentando las limitaciones tecnológicas al impartir conocimientos digitales en un entorno no digitalizado. Su enfoque profesional se centra en la creación de carteles, colaborando estrechamente con instituciones culturales y dejando su huella en el cine, teatro y artes visuales.
Apasionada por la serigrafía, Monzón encuentra en esta técnica la expresión ideal para plasmar las condiciones culturales de Cuba en sus diseños. A pesar de las limitaciones logísticas, ha llevado sus creaciones a nivel internacional, exhibiendo en países como Francia, Alemania y Estados Unidos.
Sus trabajos han abordado temas sociales y políticos con profundidad y originalidad, consolidándola como una destacada diseñadora contemporánea, esforzándose siempre para fomentar el arte en su país. Por ello también se dedica a compartir sus conocimientos sobre cómo enfrentarse desde otra perspectiva ante las limitaciones tecnológicas. Entre sus logros se destaca el Premio Coral en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Colaborando con diseñadores destacados, su enfoque conceptual se evidencia en obras recientes como el cartel para el documental “Al sur de la frontera” de Oliver Stone, donde utiliza el color de manera simbólica y logra condensar narrativas complejas en imágenes impactantes.
Fuente: Dcpm, R. (2020, March 14). Giselle Monzón. Diseñadores Cubanos Por El Mundo. https://disenadorescubanosporelmundo.org/giselle-monzon/
Giselle Monzon Calero. (s.f.). Linkedin. Retrieved May 7, 2024, from https://www.linkedin.com/in/giselle-monzon-calero-2a5861234/
Portafolio




La experiencia

Sala Beethoven
19 noviembre 2015 / 9:00
Cartel Cubano
Como parte del elenco de ponentes internacionales, EntreVistas trajo como invita a la talentosa y creativa Giselle Monzón, quien es una diseñadora gráfica e ilustradora cubana, cuyo enfoque profesional se centra en la creación de carteles, colaborando estrechamente con instituciones culturales y dejando su huella en el cine, teatro y artes visuales. También participa activamente en la enseñanza de esta técnica de impresión, enfrentándose a las limitaciones tecnológicas de impartir conocimientos digitales en un entorno no digitalizado.
Giselle empieza su conferencia compartiendo con el público su experiencia creando el cartel 7 Días en la Habana, de los directores: Juan Carlos Tabío, Elia Suleiman, Laurent Cantet, Pablo Trapero, Julio Medem, Gaspar Noé, Benicio del Toro. También, durante esta parte de la conferencia, se nos comparte un dato de los talleres de impresión de Cuba, en los cuales se mantienen las prácticas de serigrafía desde los años 50´s, además, se nos explica que los estudios profesionales de cine del país emplean los servicios del estudio de Giselle, más por necesidad que por gusto, debido a las limitaciones de Cuba. Otro dato que nos comparte es que cuando el taller no tiene pedidos de clientes, el mismo personal del taller crea sus propios proyectos.
Continuando con el contenido de la conferencia, se presenta un video documental, titulado, Giselle Monzón [Cultura Habana] el cual es producido por Havana Club-Cultura, en el cual habla de Giselle, de su trabajo, su lugar de trabajo y como son los procesos de serigrafía practicados. Giselle Monzón y Havana Club buscan promover la cultura, no la política. Un detalle que se cuenta en el video y que lo vuelve a repetir la cubana al público, es en donde ella, y otros cubanos, obtienen su inspiración, teniendo origen en la población, de los propios cubanos con su forma de ver y afrontar la vida. Esa variedad de percepción se ve reflejada en los carteles de Giselle, quien confiesa que los diseña e imprime junto a sus amigos, permitiendo una gran diversidad visual y/o estilo.
En La Habana, debes estar preparado, tienes que disponer de un plan B para realizar el trabajo lo mejor posible. De igual modo, el origen de esa creatividad proviene de las circunstancias especiales de Cuba, que obliga a las personas a ser, no sólo creativos sino también recursivos, con el fin de adaptarse y superar los inconvenientes y/o desafíos que se les presentan, como por ejemplo: No disponer de un lugar para imprimir un cartel de gran tamaño, para reemplazarlo se emplea una tela con las medidas requeridas, para una persona se encargué de pintarlo fielmente. Otras veces ni siquiera tienen papel o tintas disponibles, obligándolos a reutilizar el papel de diferentes carteles y a cambiar el diseño original para el cartel a realizar, por la falta de tintas necesarias.
“En muchas ocasiones, las limitaciones nos fuerzan a dar y sacar lo mejor de nosotros mismos para sobrellevar y superar las situaciones, esto se ve reflejado en nuestras obras y proyectos.”

Por otra parte, Giselle nos comparte otra experiencia de un intercambio de carteles entre Cuba y Francia. Ella relata la forma en que llegó a ellos, Giselle se encontraba en un pueblo francés cuando estaba leyendo una revista mientras que leía vio la publicación y los contactó, era un correo electrónico simple, pero para los franceses, el correo era demasiado simple, tan simple que los asustó al principio. Además, la cubana cuenta un choque cultural que tuvieron los cubanos entre los franceses, resaltando la particularidad de las mujeres francesas con respecto al trabajo pesado y manual, mientras que las mujeres se encargaban de la construcción de las instalaciones y la carpintería para la exposición, los hombres se encargaban de pintar y colgar los carteles. Cuando los hombres cubanos trataban de ayudar a las mujeres, estas se molestaban quitándoles a ellos los martillos y echandolos.
La experiencia del encuentro e intercambio entre cubanos y franceses dio como producto un vídeo, el cual trataba de una secuencia seguida de recreaciones análogas de carteles de películas populares de diferentes géneros. Hasta la música fue recreada por las voces de los participantes del taller, especialmente de los cubanos.
Giselle cierra su presentación con una última anécdota, esta última historia que nos comparte la cubana era sobre el desarrollo de su boda, el evento fue ejecutado por los amigos de la pareja, entre ellos se encontraban personas del taller de impresión y del teatro, los cuales fueron responsables de todo el concepto gráfico de la boda, hasta del vestido de novia de Giselle y la presentación de los regalos. La planeación de la celebración desde un inicio fue un proyecto de diseño.
Y para cerrar este artículo, se debe decir que la presentación de Giselle fue una de las más interesantes, no sólo por la propia presencia de ella, sino también por conocer un poco más de Cuba y cómo se lleva el diseño en un país con sus circunstancias y particularidades. La cubana durante toda la presentación supo cómo captar la atención del público con su personalidad y experiencia de vida, resaltando tanto su creatividad como buen carácter, sabiendo enfrentar a la vida con la mejor actitud y con una sonrisa en la cara.
¿Qúe nos enseñó?

Materiales:
– Papel de 1/4 de pliego
– Lápices
– Borradores
– Marcadores
– Pinturas acrílica
– Pinceles
– Tijeras
El taller de Gisselle consistió en crear un cartel a la manera cubana, con limitaciones en cuanto a herramientas y disponibilidad de insumos pero con mucha creatividad y un gran manejo de las formas y la composición. Los participantes al taller comenzaban generando una lluvia de ideas de palabras que pudieran representar a Cali, se procedía a repartir esas palabras de forma aleatoria a duplas de estudiantes, quienes las usaron como conceptos generadores para crear un cartel en un cuarto de pliego de papel, con insumos y herramientas limitadas. Debían a través de las formas básicas, la composición y el uso de 3 colores como máximo crear un cartel que mostrara la esencia de Cali.

“El reto era: desbloquear la mente”
“El taller fue un trabajo de duplas. Se realizó un cartel con dos palabras escogidas al azar, las palabras surgieron de una lluvia de ideas de palabras que representaran la ciudad de Cali”
“El proceso de creación de los carteles fue hacer lo mismo que hacen en la Habana”.
“El taller duró 4 horas y Giselle fue asesorando al que lo necesitara”.

Demás ponentes

Biografía
Giselle Monzón, diseñadora gráfica e ilustradora cubana nacida en 1979 en Santa Clara, ha forjado una destacada carrera en el diseño de comunicación visual. Descubrió la disciplina en el último año de su educación preuniversitaria, enamorándose al instante. Se graduó en Diseño de Comunicación Visual en el Instituto Superior de Diseño de La Habana en 2002.
Tras graduarse, Monzón se sumergió en la enseñanza, enfrentando las limitaciones tecnológicas al impartir conocimientos digitales en un entorno no digitalizado. Su enfoque profesional se centra en la creación de carteles, colaborando estrechamente con instituciones culturales y dejando su huella en el cine, teatro y artes visuales.
Apasionada por la serigrafía, Monzón encuentra en esta técnica la expresión ideal para plasmar las condiciones culturales de Cuba en sus diseños. A pesar de las limitaciones logísticas, ha llevado sus creaciones a nivel internacional, exhibiendo en países como Francia, Alemania y Estados Unidos.
Sus trabajos han abordado temas sociales y políticos con profundidad y originalidad, consolidándola como una destacada diseñadora contemporánea, esforzándose siempre para fomentar el arte en su país. Por ello también se dedica a compartir sus conocimientos sobre cómo enfrentarse desde otra perspectiva ante las limitaciones tecnológicas. Entre sus logros se destaca el Premio Coral en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Colaborando con diseñadores destacados, su enfoque conceptual se evidencia en obras recientes como el cartel para el documental “Al sur de la frontera” de Oliver Stone, donde utiliza el color de manera simbólica y logra condensar narrativas complejas en imágenes impactantes.
Fuente: Dcpm, R. (2020, March 14). Giselle Monzón. Diseñadores Cubanos Por El Mundo. https://disenadorescubanosporelmundo.org/giselle-monzon/
Giselle Monzon Calero. (s.f.). Linkedin. Retrieved May 7, 2024, from https://www.linkedin.com/in/giselle-monzon-calero-2a5861234/
Portafolio




La experiencia

Sala Beethoven
19 noviembre 2015 / 9:00
Cartel Cubano
Como parte del elenco de ponentes internacionales, EntreVistas trajo como invita a la talentosa y creativa Giselle Monzón, quien es una diseñadora gráfica e ilustradora cubana, cuyo enfoque profesional se centra en la creación de carteles, colaborando estrechamente con instituciones culturales y dejando su huella en el cine, teatro y artes visuales. También participa activamente en la enseñanza de esta técnica de impresión, enfrentándose a las limitaciones tecnológicas de impartir conocimientos digitales en un entorno no digitalizado.
Giselle empieza su conferencia compartiendo con el público su experiencia creando el cartel 7 Días en la Habana, de los directores: Juan Carlos Tabío, Elia Suleiman, Laurent Cantet, Pablo Trapero, Julio Medem, Gaspar Noé, Benicio del Toro. También, durante esta parte de la conferencia, se nos comparte un dato de los talleres de impresión de Cuba, en los cuales se mantienen las prácticas de serigrafía desde los años 50´s, además, se nos explica que los estudios profesionales de cine del país emplean los servicios del estudio de Giselle, más por necesidad que por gusto, debido a las limitaciones de Cuba. Otro dato que nos comparte es que cuando el taller no tiene pedidos de clientes, el mismo personal del taller crea sus propios proyectos.
Continuando con el contenido de la conferencia, se presenta un video documental, titulado, Giselle Monzón [Cultura Habana] el cual es producido por Havana Club-Cultura, en el cual habla de Giselle, de su trabajo, su lugar de trabajo y como son los procesos de serigrafía practicados. Giselle Monzón y Havana Club buscan promover la cultura, no la política. Un detalle que se cuenta en el video y que lo vuelve a repetir la cubana al público, es en donde ella, y otros cubanos, obtienen su inspiración, teniendo origen en la población, de los propios cubanos con su forma de ver y afrontar la vida. Esa variedad de percepción se ve reflejada en los carteles de Giselle, quien confiesa que los diseña e imprime junto a sus amigos, permitiendo una gran diversidad visual y/o estilo.
En La Habana, debes estar preparado, tienes que disponer de un plan B para realizar el trabajo lo mejor posible. De igual modo, el origen de esa creatividad proviene de las circunstancias especiales de Cuba, que obliga a las personas a ser, no sólo creativos sino también recursivos, con el fin de adaptarse y superar los inconvenientes y/o desafíos que se les presentan, como por ejemplo: No disponer de un lugar para imprimir un cartel de gran tamaño, para reemplazarlo se emplea una tela con las medidas requeridas, para una persona se encargué de pintarlo fielmente. Otras veces ni siquiera tienen papel o tintas disponibles, obligándolos a reutilizar el papel de diferentes carteles y a cambiar el diseño original para el cartel a realizar, por la falta de tintas necesarias.
“En muchas ocasiones, las limitaciones nos fuerzan a dar y sacar lo mejor de nosotros mismos para sobrellevar y superar las situaciones, esto se ve reflejado en nuestras obras y proyectos.”

Por otra parte, Giselle nos comparte otra experiencia de un intercambio de carteles entre Cuba y Francia. Ella relata la forma en que llegó a ellos, Giselle se encontraba en un pueblo francés cuando estaba leyendo una revista mientras que leía vio la publicación y los contactó, era un correo electrónico simple, pero para los franceses, el correo era demasiado simple, tan simple que los asustó al principio. Además, la cubana cuenta un choque cultural que tuvieron los cubanos entre los franceses, resaltando la particularidad de las mujeres francesas con respecto al trabajo pesado y manual, mientras que las mujeres se encargaban de la construcción de las instalaciones y la carpintería para la exposición, los hombres se encargaban de pintar y colgar los carteles. Cuando los hombres cubanos trataban de ayudar a las mujeres, estas se molestaban quitándoles a ellos los martillos y echandolos.
La experiencia del encuentro e intercambio entre cubanos y franceses dio como producto un vídeo, el cual trataba de una secuencia seguida de recreaciones análogas de carteles de películas populares de diferentes géneros. Hasta la música fue recreada por las voces de los participantes del taller, especialmente de los cubanos.
Giselle cierra su presentación con una última anécdota, esta última historia que nos comparte la cubana era sobre el desarrollo de su boda, el evento fue ejecutado por los amigos de la pareja, entre ellos se encontraban personas del taller de impresión y del teatro, los cuales fueron responsables de todo el concepto gráfico de la boda, hasta del vestido de novia de Giselle y la presentación de los regalos. La planeación de la celebración desde un inicio fue un proyecto de diseño.
Y para cerrar este artículo, se debe decir que la presentación de Giselle fue una de las más interesantes, no sólo por la propia presencia de ella, sino también por conocer un poco más de Cuba y cómo se lleva el diseño en un país con sus circunstancias y particularidades. La cubana durante toda la presentación supo cómo captar la atención del público con su personalidad y experiencia de vida, resaltando tanto su creatividad como buen carácter, sabiendo enfrentar a la vida con la mejor actitud y con una sonrisa en la cara.
¿Qué nos enseñó?

Materiales:
– Papel de 1/4 de pliego
– Lápices
– Borradores
– Marcadores
– Pinturas acrílica
– Pinceles
– Tijeras
El taller de Gisselle consistió en crear un cartel a la manera cubana, con limitaciones en cuanto a herramientas y disponibilidad de insumos pero con mucha creatividad y un gran manejo de las formas y la composición. Los participantes al taller comenzaban generando una lluvia de ideas de palabras que pudieran representar a Cali, se procedía a repartir esas palabras de forma aleatoria a duplas de estudiantes, quienes las usaron como conceptos generadores para crear un cartel en un cuarto de pliego de papel, con insumos y herramientas limitadas. Debían a través de las formas básicas, la composición y el uso de 3 colores como máximo crear un cartel que mostrara la esencia de Cali.

“El reto era: desbloquear la mente”
“El taller fue un trabajo de duplas. Se realizó un cartel con dos palabras escogidas al azar, las palabras surgieron de una lluvia de ideas de palabras que representaran la ciudad de Cali”
“El proceso de creación de los carteles fue hacer lo mismo que hacen en la Habana”.
“El taller duró 4 horas y Giselle fue asesorando al que lo necesitara”.





