“El estilo no es un fin, una meta, el estilo es el resultado de un complejo proceso de crecimiento que está en continuo cambio”
He tenido el honor de entrevistar a Isidro Ferrer. En un comienzo, imaginé que sería una tarea dificil y tal vez imposible, dado que ya ha participado en muchas de estas. Por fortuna, di con una persona maravillosa y con una disposición de querer ayudar. A pesar de su vida tan ocupada y con tantos compromisos, sacó el tiempo para dar respuesta a mis preguntas. Isidro Ferrer, un diseñador e ilustrador, comprometido con su trabajo.
Ha sido merecedor de diferentes premios, entre ellos y más importante, el premio nacional de diseño en el 2002. Lo otorga el evento organizado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y la Fundación Barcelona (Centro de Diseño), en donde se destaca a Isidro por su excelente y ejemplar trayectoria en el campo del diseño. Otro logro importante, fue el premio nacional de ilustración en el 2006, por reconocimiento a sus ilustraciones del libro, “Una casa para el abuelo”, de Grassa Toro.
Es graduado en Arte Dramático y Escenografía. Trabajó como actor en diferentes compañías de teatro, hasta que un día tuvo un accidente. El cual, lo aparto de los escenarios. Después de esto, su trayectoria y experiencia se empezó a enfocar en el diseño gráfico, la ilustración, diseño editorial y la creación de carteles. Sus obras transmiten mensajes de gran carga emocional, también de significado, que se caracterizan por la presencia de metáforas, el uso de materia y objetos en sus diseños, lo más interesante es cómo lleva estas formas a un plano gráfico, me atrevo a decir que su diseño es poesía visual. Sin duda, es alguien de admirar, por su lenguaje gráfico, el hecho de contar cosas, una historia, un cuento, una poesía y sobre todo, como convierte su creación en una narrativa de gran carga sensorial. Además, es un apasionado por el trabajo artesanal, utiliza diferentes recursos, como texturas, madera, fotografia, tipografia, ilustración, collages, en fin. No existe una limitación para él. Asimismo, también hay que decir que está inconforme con lo que se presenta a su alrededor, y es crítico de muchas situaciones injustas. “Es una persona, que intenta alimentarse de todo aquello que sirve para estimular una cierta sensibilidad”. Las obras de isidro, están plasmadas por la influencia de las primeras vanguardias artísticas.
Durante su trayectoria como diseñador ha estado muy vinculado al arte escénico, elaborando cantidad de carteles. Muchos de ellos han sido expuestos en diferentes países. Ha hecho trabajos de identidad visual, portadas de libros, ilustraciones y gráfica social. Pero en el que más se identifica o está cómodo es, “haciendo carteles”. En sus carteles, la imagen cobra un papel primordial, juega con ella y le da un nuevo valor o significado, aludiendo al uso de la retórica, Isidro, mezcla realidades, por medio de fotografias, collage y sobre todo algo que me interesó… el uso de las caras en sus carteles a partir de formas, unas nos miran, otras nos sonríen y parece que hay algo más allá de nosotros. En sus ilustraciones, juega con el surrealismo y con combinaciones de motivos, siendo estos fotografiados que cobran una nueva dimensión. En la mayoría de sus trabajos, las texturas tienen un papel muy importante en sus composiciones, pasan a intervenir y hacer un todo, convirtiéndose en personajes únicos.
Isidro, ha desarrollado muchos proyectos y trabajos, sería dificil hablar de todos. Pero a nivel personal puedo destacar algunos que me han llamado más la atención. En sus carteles, Es complejo tener que escoger y decir cual me llama más la atención. Su largo proceso en la creación de estos es lo que más me sorprende, y puedo decir. “Que gran diseñador”. Los carteles que ha desarrollado para el Centro Dramático Nacional, son muy impactantes y gracias a uno de ellos, conocí a Isidro Ferrer. Me interesa mucho el trabajo que desarrolló para el libro, “Los sueños de Elena”, jugando con diversas formas. A través del collage logra dar vida a la belleza de las noches de Elena, las ilustraciones para este libro de Eduardo Galeano, sin duda alguna lo hacen único. Por otro lado está el “Libro de las preguntas”, de los poemas de Pablo Neruda, alcanzó a convertir un libro de poemas en un mágico escenario, Sumándole al mundo de metáforas de Neruda. Como también, las metáforas de Isidro, juega con nosotros por medio de preguntas sin “sentido” y también imágenes muy complejas en collages, que aluden a nuestros sueños.
Después de hablar un poquito de Isidro Ferrer y su trabajo, se pasará a mostrar 6 preguntas que pudo contestar, incluso sin importar la distancia o el medio. se proyecta una visión y pensamiento acerca del diseño, ilustración y arte. Se invita a pensar en diferentes aspectos de nuestra profesión, tal vez exista una reflexión de Isidro desde su espacio y forma en la que trabaja, esto no está sujeto a que deba de existir un ideal sobre el oficio. Es su opinión y reflexión que tal vez para unas personas sean buenas y para otras no. Como dije antes, Isidro Ferrer ha tenido muchas entrevistas y que se haya tomado el tiempo de leerlas y contestarlas, me llena de motivación para presentarlas y compartirlas a ustedes.
Defines la ilustración gráfica como una forma de iluminar (dar luz) ¿Crees que éste concepto está relacionado con la ilustración como movimiento político e intelectual, que nació a mediados del siglo XVIII?
Iluminar es una palabra antigua, que ya no se usa, para este arte de la ilustración. Es arrojar luz, o hacer visibles las formas y los colores. Dar luz al entendimiento, dentro de esta acepción significa “hacer que alguien entienda o vea clara una cosa”. Ilustrar es un concepto polisémico; se refiere tanto al ejercicio de nuestra profesión, como a la acción que propicia el conocimiento y al movimiento filosófico y humanista que a mediados del siglo XVIII puso el foco en la razón como principio de construcción y desarrollo del ser humano.
Existen diferentes disciplinas artísticas como el arte, el diseño, la ilustración y el dibujo, todas con mucho en común y a veces suelen ser confundidas ¿Cómo defines y diferencias éstas disciplinas?
El arte no es una definición, el arte es una idea y en última estancia una experiencia. Al enfrentarte a una obra no sabes qué ocurre, pero sabes que algo está ocurriendo. Esto es el arte. Por el contrario, el diseño y la ilustración son un “saber”. Como todo saber, el diseño y la ilustración tienen un propósito, este propósito es utilitario. Tanto uno como otro se ponen al servicio de la comunicación. El dibujo es una técnica. Tanto el arte como el diseño y la ilustración se sirven (o no) del dibujo para cumplir con sus propósitos. Permíteme que utilice una parábola para establecer la diferencia entre el artista y el diseñador (o el ilustrador). El artista es un pajarito de plumas multicolores que, encerrado en una jaula, cada día intenta cantar mejor que el anterior. El diseñador es un pajarito de plumas multicolores que, encerrado en una jaula, cada día intenta cantar mejor que el anterior. ¿Se diferencian en algo el artista y el diseñador? Sí. Cuando contemplamos al pájaro artista nos deleitamos con su canto y admiramos la exhibición de color con la que cubre su cuerpo; cuando contemplamos al pájaro diseñador, lo primero que vemos es la jaula.
Un ilustrador con experiencia conoce sus estilos y sabe qué utilizar en cada caso, pero aquellos ilustradores jóvenes, que están entrando en este mundo posiblemente necesitan desarrollar un estilo particular. ¿Qué consejos les darías para comenzar en esa búsqueda?
El estilo debe ser una consecuencia nunca un propósito. Debe ser la consecuencia del pensar y del hacer; de un pensar y un hacer intencionado y ajustado a la función; cuando la forma se ajusta únicamente a sí misma se convierte en un capricho. El estilo como ostentación de las virtudes de la forma alimenta la vanidad. Por regla general, ilustradores y diseñadores, buscamos señalarnos a través de la “individualidad”, de aquello que no hace únicos y reconocibles; y buscamos esta diferenciación a través de aquello que entendemos como “estilo”. Esta forma de abundar sobre la forma suele dejar de lado el fondo dando la espalda a la “identidad”. La diferencia entre la individualidad y la identidad es que la primera pone el foco en el yo y la identidad lo desplaza hacia todo lo demás. Por otro lado, es bueno diferenciar entre estilo y caligrafia. El estilo busca señalarse, aislarse del resto, la caligrafía es la consecuencia inevitable de la escritura. El estilo es forma, la caligrafia es lenguaje. La ilustración ¿es estilo o es voz?, ¿es forma o es lenguaje? Yo abogo por que sea voz y porque sea lenguaje. El “estilo” no es un fin, una meta, el estilo es el resultado de un complejo proceso de crecimiento que está en continuo cambio. Yo recomiendo a los aprendices del oficio de ilustrar que pongan su atención en el qué y no en el cómo, en qué quiero contar y no en cómo voy a hacerlo. En última instancia el estilo es una cárcel, una manifestación meramente estética que cercena la riqueza del lenguaje.
Sé que no eres de las personas que necesita de una red social o de la tecnología para salir adelante ¿Cómo ha sido tu método al momento de promocionar tu trabajo y llegar hacia tus clientes?
Tengo la suerte, o la desgracia, de pertenecer a una generación analógica. Mi formación como diseñador es pre-tecnológica. Esta anomalía me ayuda a diferenciar categóricamente entre el espacio del pensamiento y el espacio de la acción. Un tiempo para conceptualizar y un tiempo para actuar. Necesito hacer un uso privado y expansivo de estos tiempos para concretar los trabajos. Estar en la red me obligaría a abrir una brecha en mi administración del tiempo que desplazaría la tensión que necesito para actuar sobre las cosas. Trabajar buscando el reconocimiento y la aprobación limita mucho la potencialidad expresiva del lenguaje y resulta muy fatigoso y demoledor. La única manera que he tenido, y tengo, de promocionar mi trabajo es trabajar; trabajar emocionadamente poniendo todo el empeño en hacerlo de la mejor manera posible. Un buen trabajo camina solo, no necesita que lo acompañemos de la mano, ni que seamos altavoces de sus virtudes.
¿Piensas que haberte formado en arte dramático, facilitó mucho tu proceso como diseñador e ilustrador?
No, no la facilitó en absoluto, todo lo contrario, hizo que el proceso fuera más quebrado y anguloso, pero, esa aproximación periférica la singularizó. Al no poseer una formación académica, ni tener conocimientos teóricos ni prácticos, tuve obligadamente que buscar las soluciones y la información de forma alternativa. La formación autodidacta puede ser un impedimento importante para alcanzar la optimización de los conocimientos profesionales, pero con empeño, tesón y curiosidad se puede convertir en un aliado que propicie resultados fuera de los cauces habituales.
En la actualidad se abren muchos debates y opiniones que dicen, que tener una carrera universitaria cada vez es menos útil para nuestra vida laboral futura. En tu caso te graduaste en arte dramático, pero no ejerces tu profesión y eres reconocido por ser un buen diseñador e ilustrador. ¿Crees que estudiar en una universidad es una pérdida de tiempo? ¿Por qué?
Estudiar nunca es una pérdida de tiempo. La formación es uno de los pilares del conocimiento. Saber discriminar la información de la formación es importante, la información por sí sola no garantiza nada, la formación en cambio es un proceso complejo que incluye a la experiencia como elemento sustancial del aprendizaje.
Dispersado por libros, carteles, cortos animados y talleres, Isidro Ferrer ha descubierto y construido su propio mundo. Sus obras conectan y resultan personales por el espectador, las imágenes de este ilustrador y diseñador hablan por sí solas, también hay que reconocer la importancia que Isidro le da a la reflexión en el diseño, sobre todo su oficio. El hecho de que va mas halla del diseño, lo convierte en uno de mis referentes y admiradores.